Grupos electrógenos: ¿cómo se clasifican de acuerdo con su potencia?

La clasificación de los grupos electrógenos de acuerdo con su potencia está relacionada con el uso que se le otorgue al equipo.

A través de la norma ISO 8528, se establecen cuatro tipos de potencias para los grupos electrógenos:

  • Potencia continua (COP)
  • Potencia “prime” (PRP)
  • Potencia por tiempo limitado (LTP)
  • Potencia de emergencia (ESP)

 

Grupos y automóviles: ¿en qué se parecen?

Pensemos que del mismo modo en que se utiliza un coche, un grupo electrógeno puede entregar más potencia si se lo utiliza a máxima carga por un período breve de tiempo, pero por supuesto su desgaste de esta forma sufrirá un desgaste mayor. Este sería el modo de emergencia (ESP)

Por otra parte, si lo utilizamos por períodos cortos de tiempo, combinando uso en ruta y en ciudad de forma diaria y en uso moderado, su vida útil será mucho mayor: este sería el modo de potencia continua (COP)

Entre uno y otro tenemos la potencia limitada (LTP) que sería una carrera un poco más larga, donde tenemos que dosificar la potencia; y también la potencia “prime” (PRP) que es la de un uso diario un poco más intensivo, donde por momento iremos a la máxima velocidad y por momentos lo compensaremos con tramos más moderados.

¿Cómo se aplica cada potencia?

La potencia continua (COP) es la potencia que un grupo puede entregar suministrando una carga constante durante un número ilimitado de horas al año bajo las condiciones estipuladas por el fabricante.

Esta potencia se utiliza para definir grupos electrógenos que trabajan de forma intensiva, bajo formato de 24×7 por ejemplo, inyectando siempre la misma cantidad de energía.

Por lo general, suele suceder que las distribuidoras eléctricas refuerzan ciertas líneas de suministro con grupos electrógenos cuando la demanda de consumo excede la red de transporte eléctrico.

Otro caso sería el de un grupo electrógeno que se utiliza para complementar el suministro de la compañía en una industria, un hospital o un hotel, por ejemplo. En este caso, el generador entrega siempre una potencia constante de base y la red se utiliza para cubrir los picos de la demanda.

Por otro lado, la potencia “prime” (PRP) es la potencia que un generador puede entregar suministrando un régimen de cargas variables durante un número ilimitado de horas por año, según lo estipulado por el fabricante.

Esta es la función que permite a los grupos electrógenos soportar condiciones de sobrecarga, generalmente del 10%, por períodos cortos de tiempo.

La potencia “prime” es la que generalmente se tiene en cuenta más a menudo. Puede ser el caso de un generador en isla o en paralelo con la red suministrando cargas variables en el tiempo, con picos puntuales hasta la máxima potencia declarada.

Por su parte, la potencia por tiempo limitado (LTP) es la potencia máxima que un grupo puede entregar durante un período de 500 horas por año bajo las condiciones estipuladas por el fabricante.

Y, finalmente, la potencia de emergencia (ESP) es la máxima potencia que el generador es capaz de entregar suministrando una carga variable durante un corte del servicio en una sesión de pruebas por un número limitado de 200 horas por año, bajo las condiciones estipuladas por el fabricante.

¿Qué potencia conviene elegir?

Tanto la potencia LTP como la ESP son adecuadas para la mayoría de las instalaciones de emergencia cuando las interrupciones del servicio no son demasiado prolongadas, por debajo de las 200 o 500 horas acumuladas en el año.

En contextos donde los cortes son más prolongados, los generadores acumulan más horas de trabajo y, en estos casos, lo más conveniente es optar por potencias PRP.

Fuente: https://massimobrotto.com/

Richard Irvine

Autor: Richard Irvine

Richard Irvine es socio fundador y miembro de la compañía desde el inicio de sus operaciones en Argentina. En la actualidad ocupa el cargo de Director de Ventas de CONDOR GROUP.

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